Cuando Santino la vio irse con ese hombre, sintió el enojo recorrerle el cuerpo de tal modo que jamás había experimentado y lejos de pensar en romper ese acuerdo y anular toda retribución, se decidió por ir donde ellos, para darse cuenta que quebraría una de las cláusulas fundamentales del contrato. Exclusividad. Aguardo en frente del lugar por 10 minutos esperando a que se arrepintiera. A qué recuerde las cláusulas y se retire de ese lugar inmediatamente. Cruzó la calle con tanta furia y se adentro al albergue sin pensar en que él estaría infringiendo otra de sus cláusulas. Discreción. La recepcionista se quedó mirándolo idiotizada y no le prohibió el paso. Si quiera se detuvo a preguntarle dónde estaba Abril, en qué habitación, que cuando llegó a los pasillos reconoció perfecta

