El tiempo seguía su curso pero para Ben era como quedarse atrapado en un lugar sin avance alguno, esa semana para su suerte Cecily no lo interrogó, mientras tanto Lily estaba cada vez más entusiasmada con lo del bebé que prontamente nacería, Ben sabía que era imprescindible que la chica tuviera a su hijo en un hospital pero dadas las circunstancias no era posible, era joven y estar embarazada aumentaba el riesgo de mortalidad y peligro. Como ya se había hecho costumbre Ben meditaba tantas cosas y dormía muy poco, estaba muy delgado y pálido, los huesos de las costillas ya se comenzaban a marcar y su rostro parecía más decaído pero sin perder el encanto, Adrián lo visitaba a menudo pero algo distante y malhumorado. Era de noche y el cuarto estaba oscuro, Lily se había dormido desde hacía

