Tal como había dicho Emily al despertar al día siguiente encontraron los dichosos papeles de la cesión de la custodia en favor de Jocelyn y Luke.
Ben les comunicó a sus hermanos la grandísima noticia a lo que ellos se enorgullecieron de su hermano mayor.
Mientras tanto Daniel se encontraba pensativo, escuchar a Ben descargar sus emociones era sumamente admirable, y al saber que ya era totalmente independiente de sus padres lo motivo a proponerle a su chico que viviera con él, buscó el momento justo y lo encontró cuando sus hermanos salieron a pasear por Brooklyn, llevándose a Charles con ellos.
— ¿Benjamin? —llamó Daniel.
—Dime —respondió.
—Yo sé que es muy rápido lo que te voy a proponer y entenderé si tú no accedes, pero es que ya me es imposible vivir sin ti, te has convertido en mi mundo Benjamin y no estoy dispuesto a desaprovechar el tiempo que pueda pasar contigo, entonces... ¿quieres vivir conmigo? —Daniel vio como la duda y la sorpresa surcaban el rostro de su amado.
—Daniel...Yo...quiero decirte que tú también te has vuelto indispensable para mí, y con todo el pesar del mundo debo rechazar tu propuesta, entiende que mis hermanos acaban de perder a sus padres, no será fácil para ellos, necesito estar ahí y apoyarlos, para eso soy su hermano mayor, y sí, tienes razón en que iríamos muy deprisa si acepto —Ben hablaba sinceramente, pues sabía que no podría mentirle a su novio, Daniel debía entenderlo.
—No quiero que tomes esto como algo negativo de mi parte Daniel, siempre creí que estaba destinado a vivir bajo el yugo de mis padres, te conocí y supe que podía vivir mi vida siendo feliz, y cuando estoy contigo me siento el hombre más feliz del universo, te quiero y eso nada lo cambiará —mucho menos el hecho de vivir separados, pero te prometo que más adelante lo tomaré en cuenta y quizás acepte, pero que te quede claro que será más adelante, cuando las cosas sean estables y apropiadas —Ben muy en el fondo también quería vivir y estar más cerca de Daniel, pero siempre, siempre, siempre su familia estaría primero, eso nada ni nadie lo cambiaría.
Daniel se acercó a él y dejó un casto beso en los labios del ojiazul.
—Yo también te quiero mi amor, no me importa que por ahora no vivas conmigo, pero sé que cumplirás tu promesa y que pronto lo harás, me parece además hermoso que antepongas la felicidad y el bienestar de tus hermanos antes que la tuya, perdóname por lo que dije antes, sobre lo de vivir conmigo me refiero —¿cómo es que Daniel podía ser tan comprensivo con él?, eso se preguntó Ben mientras se refugiaba en los brazos del mayor buscando cariño y amor, lo que el ojiverde le daba.
Se separaron lentamente.
—Debo irme pastelito, no he ido a mi empresa en varios días, debo ocuparme de mis asuntos, Blake me matará si no voy, volveré en la noche, mientras descansa Ben, ha sido una jornada agotadora para ti y tus hermanos.
—Sí, te esperaré, y perdóname por abusar de tu tiempo, a veces me olvido de que tú también tienes una vida —Ben dijo eso un poco sonrojado, era egoísta al querer a Daniel con él a cada segundo del día.
Daniel acarició la mejilla de su novio.
—Oh no, no, no, tú jamás podrías hacerme perder el tiempo, eres la persona más importante para mi justo ahora.
Le dio un último beso suave a Ben y salió por la pesada puerta de la casa de su ángel.
*****
—Al fin la diva Daniel Sanders decide aparecer después de siglos sin dar señales de vida —La voz de Blake tenía un atisbo de burla y seriedad.
—Oh gracias Blake, yo también te extrañe —respondió el moreno.
—Ahora me vas a decir que es más importante que tú negocio y tus amigos.
—Bien, te lo diré —se sentó en su mullida silla, cruzó las piernas y se preparó para hablar del amor de su vida.
– ¿Te acuerdas de la vez que fuimos a ese restaurante "Light Blue"? —preguntó a lo que su amiga asintió.
—Pues ese chef que cocinó para nosotros se llama Benjamin, sé que últimamente no hablamos mucho Blake, pero tú has estado ocupada con el insufrible de tu esposo Derek y pues no has tenido tiempo para mí —Blake se acercó y le dio un zape en la cabeza.
—Eres idiota Daniel, es cierto que no habló contigo, pero tú si puedes hablar conmigo.
— ¡Blake!,¿podrías dejar de ser tan agresiva? —su amiga sólo rodó los ojos y con un movimiento de cabeza le indicó que prosiguiera.
—Sabes que me gusta tener aventuras y enrollarme con personas de las que después ni me acuerdo, pero con Ben es diferente, por primera vez, siento que encontré a esa persona que me hace perder el aliento con solo pensarlo, que me derrite y atrapa, que me comprende y entiende, un alma pura e inocente, humilde, sencillo, responsable, y guapo, abismalmente guapo, no sabes lo feliz que soy a su lado y planeo por fin sentar cabeza y de ser posible formar una familia con él solo con él — la voz de Daniel era esperanzada y llena de ilusión.
Blake sonrió, ya hacía mucho tiempo desde que su gran amigo hablaba así de alguna de sus parejas.
Obviamente después de Cecily habían sido días de constantes mimos y charlas emocionales para Daniel, ella y Derek lo alentaban a seguir, animándole a conseguir un nuevo amor y gracias a —ese chico Ben lo estaba logrando, estaba segura que lo amaba y eso lo demostraba ahora que ya lo estaba haciendo feliz.
Después de la entretenida plática con Blake, Daniel había trabajado arduamente, estaban elaborando un desfile de modas para los próximos meses por lo que comenzó a planear los preparativos para dicho evento.
El sol se estaba ocultando y ansioso se levantó de su escritorio, tenía planeado pasar por su departamento y coger un cambio de ropa, pues aunque Ben no se lo dijera estaba seguro que a su chico le agradaba que él se quedase a dormir en su casa.
— ¿Ya te vas? —la voz de Blake interrumpió sus pensamientos.
—Sí, mi chico me espera —respondió con una amplia sonrisa.
—Eso me temía, ve Daniel, pero no te olvides que tú trabajo es lo primordial —ahora su amiga sí que hablaba en serio.
—Lo sé, Blake, lo sé.
Benjamin se encontraba cansado, no físicamente pero si a nivel emocional, desde que su novio lo dejó había llamado a Luke y Jocelyn para darles la noticia del traspaso de custodia.
Ambos aceptaron gustosos la oferta y prometieron llegar en dos días, pues debían empacar todas sus cosas, Ben se había encargado de avisarle a Diane y como era de esperarse la pequeña zanahoria no cabía de la felicidad ante la noticia.
Después de ello procedió a ir a la universidad, no deseaba en lo absoluto dejar de estudiar y para mayor comodidad decidió cambiar su carrera, ahora se había matriculado en Administración como un curso complementario.
Cinthya y él habían charlado durante mucho rato y claramente la rubia saltaba de la emoción al saber que su mejor amigo tenía novio.
Regresó a casa y se encontró a sus hermanos jugando en el patio, sonriente los acompañó durante un rato hasta que el sol comenzó a ocultarse.
Durante ese breve tiempo que compartió con sus hermanos se sintió feliz, pero no cabía la menor duda de que habría sido más feliz si Daniel estuviera con ellos, sabía que el moreno volvería por la noche y esperaba ese momento, no supo que sonreía como tonto hasta que Andy se lo hizo saber.
— ¡Hey!, tortolito, deja de sonreír como princesa enamorada —dijo con voz burlona Andy.
–Cómo si tú no lo hicieras con Diane –contraatacó el ojiazul.
Andy contrajo el ceño.
—No sé a qué te refieres —respondió.
—Si como no: "Oh Diane no sabes cómo te amo, incluso más que mí mismo, más que los mangos, más que los patos, te amo mi hermosa Zanahoria " —citó Ben tratando de imitar la voz de Andy.
—Yo no hago eso, en primera porque nadie es más guapo que yo, en segunda porque los mangos son sagrados, en tercera los patos son monstruos que no deberían existir en esta tierra, por lo demás, no te equivocas, amo a Diane como nunca lo hice con alguien y sé que ella también a mí —la fiereza con que dijo eso le hizo saber a Ben cuanto amaba Andy a Diane y en el fondo esperaba que él y Daniel se amarán también de esa manera.
En medio de risas ambos entraron a la casa y Ben procedió a preparar la cena.
Eran las ocho de la noche y Daniel acaba de entrar a la residencia de su amado.
—Hola mi amor —abrazó a su novio por la cintura y apoyo la cabeza en el hombro de su chico.
—Daniel, ¿cómo te fue? —preguntó Ben con una sonrisa.
—Muy bien, adelanté mi trabajo para pasar más tiempo contigo.
— ¡Daniel!, no descuides tu trabajo por mí, sabes que odio que creas que soy importante, por si no lo sabes tu trabajo también lo es—le reprendió el pelinegro.
—Lo sé, te prometo que ya no lo haré más.
— ¿Ya cenaste?
— Ya lo hice, Blake me compró una hamburguesa mientras trabajamos.
—Me alegro.
— ¿Qué te parece si vamos a dormir? —preguntó Daniel con voz coqueta.
–Sí, ya sabes dónde está mi habitación, descansa Daniel —Ben se volteó para dirigirse al cuarto en el que había dormido la noche anterior.
– ¿No dormiremos juntos?
—No me parece correcto...dadas la circunstancias actuales, además...Me sentiría incómodo, mi cama no es muy grande.
Daniel asintió en respuesta y se acercó a su novio para darle un beso suave y acto seguido se retiró.
Ben se encaminó a su cuarto y no se molestó en cambiarse, estaba demasiado agotado y solo tocar el colchón cayó dormido.