— Saachi, por favor, no grites tan fuerte; podrían escucharnos y podría enfrentar serias consecuencias por revelarte todo esto — imploré con temor al observar su estado de agitación. Era consciente de que al compartirle esta información, ella podría sentirse traicionada al descubrir la verdadera naturaleza de ellos, pero no imaginé que su reacción fuera tan escandalosa, lo cual me generaba una gran ansiedad, ya que sinceramente no deseaba que Ángela se enterara, pues las repercusiones serían severas. — No, no, no — sus gritos me provocaban un sudor frío y su negativa aceleraba el latido de mi corazón. — Comprendo que puede ser difícil recibir una noticia de tal magnitud, pero te ruego que bajes la voz y mantengamos esto en secreto. No tienes idea de lo que me sucedería si se enteran

