SIEMPRE FUISTE TÚ -9 Tanya —Señorita Tanya. Le envían esto. –Edith, mi asistente ingresa a mi oficina con un gran ramo de flores. Desde el día que acepté salir con él, con la de anoche ya son cuatro idas a cenar. Además de que todos los días, me envía rosas rojas, chocolates y varios detalles, que según él, los compra cuando piensa en mí. No puedo negar que lo paso bien en su compañía. Aunque aún me duele el corazón cuando me acuerdo de cierto chico idiota, he aprendido a mantener ese dolor a raya. Doy un gran suspiro y huelo las flores Mi asistente sonríe y camina hacia el lugar donde hay un florero guardado Le coloca agua y después acomoda las flores en él. —Gracias Edith. Yo le busco un lugar en la oficina. ¿Ya tienes listos los papeles que te pedí? . –la chica asiente y c

