SIEMPRE FUISTE TÚ -23 Tanya Abro los ojos lentamente y de momento no sé dónde estoy. Vuelvo a cerrarlos, porque si se trató de un sueño, no quiero despertar aún. Los vuelvo a abrir una vez más y giro mi cabeza a mi lado izquierdo. El rostro del hombre más guapo del mundo, está de costado, apoyando su cabeza en la mano, mientras me mira con amor. Si, ahora estoy segura. A pesar de que han pasado tantos años, Steven me ama tanto como yo a él. —Buenos días preciosa. Se acerca a mí y me da un beso. Trato de quitarlo, porque no me he lavado los dientes. Comenzamos una pequeña lucha, donde estoy segura de que yo seré la perdedora. Mientras luchamos, Steven queda sobre mí y me doy cuenta que ambos seguimos desnudos. Ya no evito el beso, sino por el contrario, lo ayudo a profundizar

