Gimo por el profundo dolor que me adormece el cuerpo al deslizarme por la tierra. El aire ha salido de mis pulmones y trato de recuperarme. Toso intentando liberar mis pulmones y volver a conseguir oxígeno. Escupo la sangre en mi boca y levanto la mirada para volver a disparar, consigo a darle en la cabeza a uno antes de que se acercara demasiado. Quiero parar, lo que me costaría la vida. En un inicio había ocho de ellos, ahora solo quedan cuatro. No ha sido tan divertido como pensé, una sonrisa irónica se cruza en mi rostro y me paso el dorso del brazo para limpiarme restos de sudor, sangre y tierra de la cara. La temperatura ha bajado al caer el sol, la ausencia de luz los vuelve más fuertes, dejándome en mayor desventaja Me levanto torpemente, consigo hacer varias muecas de dolor al h

