- Gracias por estar conmigo - Coge mi rostro entre sus manos, elevándolo para poder ver mi cara, anclando nuestras miradas para que sus palabras sean claramente escuchadas y entendidas. - Nunca, pero nunca me alejare de ti, ¿Sabes por qué? – sacudí la cabeza negando, se inclina, suavemente rosa sus labios con los míos y susurra en ellos. - Porque te amo – su confesión detiene mis latidos y elimino el espacio entre nosotros, nos besamos, un beso de cuento de hadas. Creo es la primera vez que yo inicio el beso. No lo recuerdo bien, la inconsciencia ha forzado suficiente mi mente. Yo siempre pensé que las mujeres de las películas que decían ser las mujeres más felices era pura fantasía pero ahora es lo que quiero hacer, gritarle al mundo que soy la mujer más feliz del mundo. No pude evita

