PARTE 14

1727 Words
James había llegado hace unos días a Lexus y como Marlon prometió a ambos se le dieron una mansión y la disposición de tener todo sin problemas. —¿Te ves preocupado? —james pasa las manos sobre los hombros de Alaric —Escuche de Virón que Marlon no está presente ¿Está enfermo? Estos días se estuvo sintiendo de la peor manera y no quería hablar con James sobre Marlon. Sabe que de llegar a tocar el tema sus sentimientos se verían expuestos y por el bien de este matrimonio debían estar sepultados. —Estuve pensando en visitarlo, pero no quiero dejarte aquí sola. Alaric presionó sus manos por encima de las de su prometida dando besitos en su torso. —Estaré bien, si quieres puedes ir. Alaric negó. No estaba tan seguro de poder controlar sus instintos estando en una habitación donde Marlon estuviera tan vulnerable. Había culminado los exámenes y lo que encontró sobrepasaba su mente por completo. No sabía si mantener en silencio lo que descubrió o usarlo a su favor para tener a Marlon solo para él. Si llegase a revelarse la condición de Marlon lo más probable es que Marlon se les fuera de las manos y no quería eso. James se sentó de ahorcajadas en sus piernas desabrochando la camisa de Alaric. —Tienes demasiado estrés encima —insinúa quitándose el escote —Tenemos casi un mes sin vernos, ¿Recuperamos el tiempo? La invitación parecía tentadora, dejó que su prometida hiciera el trabajo. Sin embargo, por más que James intento levantar el m*****o no lo logro. —Está bien amor, has estado bajo mucha presión estos días. James era un amor de persona y Alaric no quería hacerla sentir mal al decirle que el problema era ella y no el estrés. Al día siguiente muy por la mañana Alaric se presentó en la mansión de Marlon. La puerta estaba cerrada y él entró con la llave que le dejó Mayer como precaución. Todo estaba en silencio, las ventanas de cristal opacadas no dejaban entrar el sol. Llamo a Marlon varias veces hasta que subió las escaleras y escucho la ducha encendida y comprendió que Marlon estaba en la ducha. Se quedó en la sala viendo los sobres tirados sobre el mesón. Eran muchas las invitaciones que habían enviado los nobles para Marlon por el Hilomon. —¿Cómo entraste? Alaric dejo de ver los documentos para alzar la mirada hacia Marlon bajando las escaleras. Su rostro parecía disgustado por la presencia de Alaric o más bien por su aroma. Alaric bajo la mirada al suelo. No quería ver de más, Marlon solo tenía una toalla de algodón atada a sus caderas. La V en su pelvis estaba tan visible que Alaric sabía que si seguía con la mirada aquella V terminaría encontrándose con la erección marcada sobre la toalla de algodón que le llegaba a las rodillas. Se concentró en mirar más arriba y la boca se le secó al ver su pecho. Ambos pezones estaban rojos e hinchados. Parecían dos frutos maduros y Alaric trago seco sin querer pensar en todo lo que podría hacer con ellos. Pudo sentir como su propio m*****o palpitó. Se sintió como la basura más grande de todas. Su mujer no pudo siquiera lograr una erección y un simple vistazo a Marlon lo tenía bajo el paredón. El cabello húmedo de Marlon dejaba caer gotas de agua y Alaric se concentró en ese punto. —Escuche que le pediste a Mayer que desalojará la mansión. Me preocupé, quise venir a ver si estás bien. Marlon pasó su mano por el cabello mojado eliminando la única concentración de Alaric. —Es justo como dijiste. Alaric comprendió de inmediato. —Tal vez podamos darte una dosis pequeña de inhibidores para calmar las represalias. —Dijiste que no era recomendable. —No lo es, no obstante, mañana es el último día del Hilomon, ¿No dijiste que estás obligado a asistir? Marlon lo pensó por un momento. —Todavía faltan tres días para culminar mi celo, si tomo inhibidores ahora, no dijiste que podía volverme más sensible después. Alarica asintió. Si Marlon tomaba inhibidores solo por un día y lo suspendía posteriormente, eso podría aumentar los síntomas. —Ya de por sí, me estoy muriendo, no pienso soportar más de esta mierda. —¿No irás a la ceremonia? —Iré, más no me quedaré por mucho, solo lo suficiente para hacer acto de presencia. —Comprendo. Alaric se levantó de su puesto dirigiéndose hacia la salida, no sin antes echar un vistazo a las escaleras como si esperase que Virón o cualquier otro Omega bajase. —Estoy solo. —afirmo Marlon. —No he dicho lo contrario. Alaric echo un segundo vistazo al cuerpo de Marlon casi preguntándose como ha estado lidiando con todo él solo. Marlon también lo observo había estado mucho tiempo en una relación con Alaric y sabía cuando esté se excitaba por él. Se dijo a sí mismo que eso no pasaría incluso estando en celo, Alaric no le provocó ni un poco de tensión s****l, claro estaba que Alaric y él no estaban en la misma sintonía. Marlon bajo la mirada hacia la apretada pretina del pantalón de Alaric. Con algo de frustración e ironía Marlon habló: —¿No te ibas? Alaric reaccionó de inmediato y un poco de decepción se pintó en sus ojos. —¿Acaso esperas que te invite a la cama solo por qué estoy en celo? —se bufó Marlon. —Sé que no harías eso. Entonces un enojo brotó en Marlon. ¿Qué significa eso? —¿Dices que si te lo pido lo harías? Alaric no respondió y el enojo le hirió el orgullo a Marlon. Bajo a pasos fuertes las escaleras hasta acorralar a Alaric. —¿Eres estúpido? —le presiono las manos contra el mentón y cuello —Si tanto te gusto que haces con ella, deja de mirarme de esa manera si al menos tu intención es fingir que ya me olvidaste. Demasiada arrogancia pensó Alaric. Marlon lo soltó y se disponía a subir las escaleras cuando Alaric lo tomo de las manos. —Siempre detesté tu arrogancia, no me hagas ver como el villano de nuestra historia, ambos sabemos que siempre lo escogerías a él. Algo se revolvió en el estómago de Marlon que aún más enojado jalo de su brazo. —Ahora culpas a quien ni siquiera tiene que ver en este cuento. De por sí ya se sentía frustrado y escuchar estos reclamos no le provocaban gracia alguna. —Entonces escógeme ahora. Marlon retrocedió asombrado. —¿Que dices, estás comprometido? —No es así —repuso Alaric con suplicio —juro que no es así. Déjame explicar. Entonces Marlon recordó las palabras de Zyrian y soltó una carcajada fuerte llena de ironía y enojo. —¿Te casas con ella por el título? Alaric asintió y Marlon no supo cómo sentirse ante esa revelación. —¿Ella lo sabe? —Ambos estamos en esto, es un acuerdo, yo le doy libertad y ella me da la oportunidad de estar contigo sin prejuicios. —No puede ser… Marlon desordenó su cabello. ¿Ahora la culpa era suya? Sin mencionar que está planeando todo esto esperando algo que Marlon jamás aceptaría. —¡Quiero que te marches ahora mismo! —Déjame explicarte. —No quiero escuchar nada, realmente no me interesa lo que hagas y más bien espero que entiendas esto, si te casas con esa chica será bajo tus propios conceptos, no me inmiscuyas en tus acciones, yo jamás te pedí estar a la altura de mi título. —Yo quiero estarlo, es la única manera. —¡¿De qué mierdas hablas?! —Marlon estalló, la voz de Alaric era frustrante —¡Esperas que este contigo mientras estás casado! Cada palabra más grande y más jodida. Este hombre frente a él estaba demente. —¿Por qué no? —Alaric se acercó a él peligrosamente —Yo si estaba dispuesto a estar contigo aun si te casabas ¿Lo olvidas? La mente de Marlon lo llevo hace un par de años atrás, cuando apenas comenzó la relación con Alaric. Ambos hablaron y sabían que dos alfas no podían formar una familia y Alaric sabía que Marlon era un noble que tarde o temprano sería obligado a casarse y tener hijos. —¡Por el amor de Meera! Fue una conversación banal y recuerdo que dije que nadie me obligaría a casarme. —Me pediste que estuviera contigo aun si te casabas ¿Querías que me quedara contigo aun si fuese como un amante? Si yo lo acepté por qué no puedes hacerlo tú. —los ojos de Alaric se abrieron con demencia —¿Es por qué eres un noble y vales más que yo? ¿Por eso no puedes rebajarte a ser el amante? Marlon sintió que vomitaría todo lo que con tanto esfuerzo logro comer. Jamás pensó que la obsesión de Alaric por la diferencia de estatus llegará a tanto como para tomar en serio esas palabras. Si, Alaric tenía razón, fue una conversación donde Marlon pregunto si aun si llegara a casarse, Alaric estaría dispuesto a seguir con él. —Quiero que te vayas. Vete y no vuelvas. —No me cansaré si es lo que quieres, estaremos bien, el lazo se romperá si te marco. Marlon abrió los ojos de par en par. —¿Qué dices? —Marlon sintió su pecho temblar —Eres un alfa no puedes… —Si él se enlazó a ti, yo también puedo. Había tanto delirio en esas palabras que Marlon quedó helado bajo la mirada delirante de Alaric. —Seremos felices tú yo, siempre lo juró. Marlon cayó desde un precipicio. Su mente se nubló. ¿Qué intenta decir este demente? No, eso no era posible, Marlon seguía siendo un alfa. Entonces de qué desvaríos hablaba Alaric. —Estás enfermo. Márchate. Alaric se carcajeó frívolamente y Marlon le abrió la puerta con los nervios de puntas. Sentía una presión en su pecho y mente. Como si algo estuviera pasando y no lo comprendía. Alaric antes de irse le dejo una memoria USB pidiéndole que investigara el contenido. —Ellos no quieren que esto se sepa. Solo dijo eso antes de irse. CONTINUARÁ…
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