Luca sonríe y responde a Rocco. - Eso lo decide ella y no tú. - Vamos a ver. - ¿Terminó? - Puedes ir. Luca sale de la habitación de Rocco, al mismo tiempo entra Silvana y casi es derribada. - Lo siento señorita. - Por nada. - Entra Silvana. - ¿Lo que le sucedió? - No te gustó lo que te dije, pero díselo a Silvana. ¿Que pasó ahora? - Señor. Llegó Mateo. ¿Puedo enviarlo? - Sí puede. - ¿Que cara es esa? - Cada vez que me encuentro con este tipo, Luca, mi estado de ánimo se pone terrible. Pero siéntate. Matteo sonríe y se sienta. - Vine tan pronto como me llamaste. - Hablé con mi madre y le pregunté por qué nunca me dijo que mi padre tenía otro hijo. - Veo que a ti también te engañaron. - Crecí sabiendo que mi padre tenía otra mujer, pero no otro hijo. - Mi madre y mi padre

