Dante Me despierto con la llamada de mi hermanita, está desesperada por saber quién es mi esposa. Pero tendrá que esperar, hasta que mi rubia me conozca un poco. La empresa va muy bien, Clarisa, es la mejor en lo que hace, por eso no dude en dejarla a cargo. Mi rubia no está al lado de mi cama, la busco en el baño, y tampoco está. Aprovecho, lavo mis dientes y mi rostro, me pongo un pantalón corto para cubrir un poco mi desnudes, y salir a buscarla. La encuentro, muy concentrada en la cocina, no sabía que cocinará o que lo intentará. La rodeo con mis brazos y se sorprende. El desayuno está delicioso, mi mujer tiene una sazón espectacular, le hago un cumplido y se gira cuando sus mejillas se tornan rosas. Me parece demasiado tierna y perfecta. Termino de comer todo lo que preparó par

