JORGE
Estaba sin palabras, no podía consolarlo porque él tenía razón tenía un deber con su manada aunque él quiera a mi hermana si ella lo rechaza él moriría en unos 10 años si no se alejaba tanto pero si me hermana a estado con otros hombres su dragón debe estar muy débil dudo que ahora se pueda defender a el mismo.
―En este momento tampoco puedes defender a tu manada si te necesitaran― no quería usar esa arma contra él pero en verdad no quiero que su historia termine así.
Él me da una mirada de rabia, pero se queda callado porque sabe que tengo razón.
―Somos aliados, amigos y si la diosa lo dispone familia puedes contar conmigo y mi hermano para proteger a tu manada pero no renuncies tan fácil y si des afortunadamente mi hermana no aprecia el gran mate que tiene no dejaré a tu manada desamparada― llega su lado y le doy un apretón a su hombre como forma de apoyo.
―Lo pensaré, ahora me retiro el olor de tu hermana me mantiene con una erección constante y tengo una reunión de consejo en dos horas, tengo que resolver el asunto de mi ubicación.― desde hace un tiempo el consejo de dragones le está exigiendo que revele su ubicación pero él prefiere mantenerla en secreto.
―No quería tantos detalles―hago cara de asco al imaginarlo con mi hermanita― pero ya tocas el tema quiero saber si tu...― no me deja terminar.
―No―dice― no he tocado a ninguna mujer― agacha la cabeza pero enfatiza el "ninguna".
―Ohm ¿eres uhmm virgen?― digo aguantándome la risa.
―No exactamente, tengo una buena amante― me responde mientras me muestra su mana, no aguanto más y me privo de hasta tanto que me caigo de la silla, ¡Dios, ¿quién los hubiese creído?!
―Te masturbas― apenas lo puede decir ya que aún seguía riendo.
― Pensando en ella― dice con cara de embobado, una pequeña sonrisa se le forma cuando mi risa muere en una fuerte tos.
― ¡Que! alega tus pensamientos cochinos de mi solecito― dije con mi voz de Alpha.
―Sí, si― hace un ademán con la mano restándole importancia― y tú con lucia o me equivoco― dice con cara de asco.
―Sí, se ha insinuado pero solo la acepte antes de conocer a mi Diosa de ojos miel― ahora soy yo el que debe tener cara de bobo― ahora no estoy más lejos de lo que haces tú...
―Enserio 4 meses― ya le había comentado de los sueños.
―4 largos meses pero valdrá la pena cuando la encuentre no saldremos del cuarto en un 1 año.
―Te entiendo― dice volviendo a la cara triste― espero y tengas muchos cachorros.
― ¿Y tú no quieres hijos?― le preguntó con curiosidad.
―Claro, 6 si pudiera pero no le voy a ser infiel, ella es mi todo.
―Se puede escuchar mal pero si ella te rechaza puedes hacer lo que quieras y sería muy bueno que tengas descendencia, si pasa ya sabes― no quería decirlo en voz alta se volvería más real.
―Si me muero― lo dijo él― lo sé pero no le haré eso a sol.
―Piénsalo― le digo por último.
Me despido de Esteban y subo las escaleras, cuando ya estaba en la puerta de mi habitación me alcanza Sol.