JORGE Era genial ver a mis hermanos con sus mates todos pegados, ninguno quería separarse de su pareja, bueno pero nada de pensamiento que me puedan deprimir. Fer entra y se sienta en una de la silla frente a mi escritorio con Daniel encima de sus piernas, igual estaba Esteban con sol en la silla al lado de la Fer y por último Juan que le dió a Ángela el sillón más cómodo ya que dijo que era mejor para los bebés, ella rodó los ojos fastidiada pero igual se dejó mimar. Todas las parejas desprenden amor lo que hace imposible que no piense en mi mate. —Quiero a mi mate— se me sale la frase haciendo que todos voltean a verme con compasión —pero en estos momentos no se puede— digo serio, todos cambian sus caras enseguida al ver que me di cuenta de sus miradas de pena —pero ustedes si— señal

