JORGE
Tres días pueden creer, tres días llevamos en Medellín y Juan en un hotel, esos degenerados sólo llamaron hace 2 días para decir que estaban bien.
El alfa ya sabía dónde estaban y a la señora Marta le tocó convencerlo de no ir a matar a Juan cuando nos dijeron que habían reservado una habitación en un hotel por 4 días, estoy dudando que Juan me vaya acompañar y el señor César no los dejará solo aunque se forme una guerra, así que me toca mañana irme solo pero me alegro que Juan sea feliz aunque nos tenemos que devolver a Brasil en marzo sí o sí.
Anoche soñé con mi diosa diosa de ojos miel pero esta vez ella corría por un pasillo llorando no sé qué significa ese sueño la verdad pero anhelo encontarla ya.
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JUAN
Tenemos que volver estos días han sido los mejores de mi vida, hacerle el amor a mi mujer se escucha se escucha bien decirlo mi mujer la amo más que a mí vida.
—Yo también te amo— dijo ella con lágrimas en sus ojos.
—Te amo— le digo estoy feliz que nuestro vínculo se haya afinzado tanto que ella pueda escuchar mis pensamientos— quiero tener muchos cachorros contigo unos 30 por lo menos— le digo con mirada soñadora.
Ella llora más fuerte —Qué te pasa amor me estás asustando, si no quieres tener hijos y aunque lo ahnele yo lo aceptare, aceptare lo que tú me des— le tomo la cara con los dos manos— soy tu esclavo amor, te amo eres mi vida dime qué te pasa— le digo desesperado.
—Estoy feliz— me dice mientras se rueda en la cama de la habitación y se pone a horcajadas de mí eso hace que mi amigo se despierte de inmediato ella lo nota y se ríe mientras lo agarra con la mano y se empalma en él —completamente feliz y un cachorro será un complemento perfecto para mi felicidad.
—sólo uno?— preguntó mientras la agarro por las caderas y marco un ritmo más rápido a las embestidas, ella jadea y apoya sus manos en mis hombros.
—Trabajaremos por el primero después hablamos de los demás.