--- Narrado por Valentina Ruiz El canto de los pájaros y el aroma del café recién hecho llenaban la terraza de la mansión. El sol acariciaba las plantas que Josefina regaba cada mañana y una brisa fresca se colaba entre los ventanales abiertos. Rodrigo y yo estábamos en la mesa de desayuno, aún en batas, descalzos, con las tazas humeantes en mano y el periódico del día desplegado frente a nosotros. La portada: > “Valentina Ruiz presenta al mundo su nueva vida… y su nuevo amor: el ascenso de Rodrigo Álvarez, de obrero a figura clave del emporio Ruiz.” Rodrigo lo leía con el ceño fruncido. —¿No te molesta? —le pregunté. —¿El qué? —Que lo digan así, como si fueras un proyecto mío. —Al contrario —dijo, levantando la mirada—. Me gusta que sepan que me elegiste… que apostaste por mí

