--- Valentina Ruiz Narrado en primera persona La justicia tiene sabor a champán cuando uno la saborea desde la cima. Esa mañana me levanté temprano. Estaba decidida. Me vestí como una diosa imbatible: traje sastre blanco, tacones color hueso, gafas oscuras, bolso Prada y labios rojo sangre. Josefina me deseó suerte mientras Rodrigo me daba un beso en la frente, con Emily en brazos y su mirada clavada en mí como quien mira a la mujer que le cambió la vida. —Rompe todo, mi reina —me dijo. Y eso hice. --- La corte estaba abarrotada. La audiencia era privada, pero bastaron unos rumores para llenar la entrada de cámaras. Carla caminaba delante de mí, Sebastián a mi derecha, y detrás… Massiel, mi “amiga” traicionera, esa que fingía lágrimas cuando me casé con Leonardo, pero se reía a mis

