Ámbar
Me levanto y busco mi ropa, me veo en el espejo, por fin las ronchas desaparecieron. Entro en el baño, después de una memorable ducha salgo envuelta en mi toalla que hace que recuerde el incidente de ayer, borro esa escena de mi cabeza, me visto y salgo del dormitorio junto a Aisha y nos reunimos afuera con las chicas para dirigirnos a clases.
Llego al aula y me encuentro con una escena que no sé porque, pero me molesta ya que una rubia teñida se está besando con el estúpido de Aarón y este donde me ve sonríe arrogante.
Sigo mi camino, me siento a la par de la ventana, ignoró al idiota y su putizorra rubia hasta que llega el profesor.
Salgo de clases con dirección a la cafetería y recojo mi almuerzo para dirigirme hacia la mesa R, pero alguien se interpone en mi camino.
_ ¿Por qué tan de prisa? Smith_ dice esa irritable voz.
_Porque se me da la gana, Cooper_ digo de la misma forma, lo esquivo, pero siento como algo liquido recorre mi espalda, me giro para enfrentarlo con una cara divertida, así que agarro mi puré de papá, se lo embarro en la cara, él tensa su mandíbula, agarra su sopa, la tira en mi pelo, así que agarro mi baso de fresco con hielo, se lo tiro en su entrepierna y este me mira con odio agarrando su congelado m*****o, pero no me había dado cuenta que al mi alrededor habían empezado una guerra de comida hasta que llego el rector.
_ ¿Qué está pasando acá? ¿Quién comenzó esto? _ dice el director y como todos son tan buenos nos señalan a mí y al imbécil. _A la dirección_ dice y lo seguimos, llegamos a la dirección. _No voy a preguntar quién comenzó, solamente voy a comunicarles que ustedes se encargaran de dejar la cafetería impecable toda la semana_ dice serio y nos da un papel con la sanción. Genial debo de trabajar con el idiota c*****o de Aarón Cooper empezando desde hoy hasta el resto de la semana.
Salgo de la dirección y siento sus pasos detrás de mí, pero lo ignoro hasta llegar donde los chicos.
_,¿y?_ dice James curioso.
_Castigo: limpiar la cafetería por una semana_ digo y todos me ven divertidos. _ Con el imbécil de Aarón_ añado y todos cambian su expresión divertida a una seria y sin ánimos.
Llego a la cafetería que ya está vacía y por dicha todavía no ha llegado el estúpido, empiezo a barrer y a limpiar las mesas hasta que llega el miserable innombrable.
_Llegas tarde_ digo, pero me ignora; idiota.
Sigo limpiando, ninguno de los dos a cruzado palabra y así es mejor mi teléfono vibra y es una llamada de mamá, así que contesto.
_¿Qué pasa mamá? _ contesto la llamada.
_Hija_ dice mi madre con la voz temblorosa.
_Mamá estas llorando, ¿Qué pasa? _ digo y veo de reojo a Aarón que vuelve a ver, pero luego sigue limpiando.
_Tu papá_ dice entrecortada y yo pienso lo peor.
_ ¿Qué pasa con él? _ digo con un nudo en la garganta.
_Tuvo un accidente y falleció_ dice llorando, dejo caer mi teléfono y siento mil lágrimas salir de mis ojos, estoy en shock, mi papito, él no, no lo puedo aceptar.