Se encontraban solos en su habitación, Didier se había sentido feliz al saber que la niña dormía en el mismo espacio que su madre, a solo centímetros de la enorme cama que ocupaba un buen espacio dentro del amplio cuarto. Al fin tendría bajo su mirada a ambas, no quería separarse de ellas ni de sus hermanos, ya lo había hecho por demasiado tiempo y se sintió casi morir al saber que no había presenciado uno de los eventos más importantes de su vida, de la vida de Anna, de la vida de sus hermanos, de la vida de su hija que había comenzado en ese segundo en donde él no estuvo. Suspiró dejando escapar un mínimo de dolor y se concentró en lavar su cuerpo, en quitar con agua esos malos sentimientos que lo asfixiaban de a poco, que lo llenaban por dentro. Los primeros días se había sentido casi u
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


