18 de noviembre, 2027. Keira. Abro la puerta de la habitación, busco con la mirada y no encuentro a nadie a pesar de haber escuchado unos toques en la puerta. Estoy por cerrarla y bajo la mirada, logrando que alcé la comisura de mis labios y esté a punto de trazar una sonrisa ligera, pero sacudí mi cabeza. Di un paso al frente y cerré despacio la puerta. Caminé por el camino formado con hojas secas, ese aroma me trajo viejos recuerdos y no pude evitar asomar una sonrisa. Seguí el camino, llegando a un pasillo desconocido, me adentré mirando las paredes pintadas de blanco y decoradas con trazos diferentes a los de Sloane; me detuve en una de las paredes leyendo las palabras pequeñas que apenas se reconocía. Todo lo que veo en ti… No termine de leer las palabras porque escuche un ruid

