Keira. Muchas dudas e interrogantes se instalaron en mi mente, toda la cena me pasó pensando en la pregunta que me formule, la cual aún no tenía una respuesta concreta. Es extraño sentir que son míos cuando no fui quien los tuvo en su barriga por nueve meses, además, no tengo ninguna relación con su padre para decir que estoy aceptando ser su madre, pero desde que llegaron a mi vida hace un mes, ellos le dieron un sentido diferente a mi vida y empezaba a disfrutarla junto a ellos. Escuchar su risa y mirar su sonrisa, iluminaba mi día. Tenerlos en mis brazos y al mirarme con ese amor, tengo la necesidad de colocarlos en una caja de vidrio para que nadie les haga daño. Tengo ese instinto de madre, cuando realmente no lo soy o sólo me confundí tanto al decir que soy su madre. —¿Todo bien?

