Keira. ¿Qué hago? Sé que no es capaz de pedir de manera abierta ayuda, siempre suele complicarse al expresar cómo se siente, pero justo ahora, soy yo la que no sabe qué decir después de oír que acaba de decirme que me necesita y quiere que esté presente en su boda. Me toma unos segundos asimilar sus palabras que retumban en mi cabeza. —¿Qué está sucediendo contigo? —preguntó alejando el silencio. Tomo un bocado de aire, abro y cierro mi boca, sin saber qué decir. No le doy una respuesta inmediata porque estoy ordenando mis ideas para no seguir confundiéndome. —Nada. —miento. Escucho su respiración en la otra línea, puedo oír como la llaman, pero no responde. —Nunca fuiste bueno ocultando la tristeza en tu voz. —Supongamos—le digo. —, ¿qué sucedería si Rhys te pide vivir juntos pero

