8 horas después… Keira. Miré el relox en mi muñeca, sonreí satisfecha al saber que estamos llegando puntales. Sostengo con fuerza el brazo de Sloane para que no intente escapar, su mirada asesina está sobre mí, mientras fingimos sonrisas felices a las madres de los compañeros de Keira, a quien aún no hemos encontrado. Busco a Keira con la mirada, me pongo de puntillas para mirar por la multitud, la encuentro en un rincón, separada de todos, perdida en sus pensamientos y con los ojos puestos en los niños que corren a abrazar a sus madres. —Ahí está. —señalé. —¿Por qué está en un rincón? —frunció su ceño. —Porque quizá lo antisocial lo ha copiado de ti. —bromeo con una sonrisa sarcástica, tuerce sus labios y soltó un suspiró, irritada. Tiro de mi brazo y avanzamos a su encuentro. Nos

