La pequeña princesa Dakota ya había cumplido 10 años de edad, y con sólo esa edad ya sabía manejar varios tipos de armas y sus conocimientos eran muy adelantados.
Como de costumbre estaba dando su paseo por la división del bosque y su jardín, Draven se encontraba durmiendo todavía, algo que encontraba aburrido, ya casi serían las 12 del medio día y para un príncipe eso no se veía bien.
Siguió caminando por algunos minutos hasta que vio a un niño sentado en las raíces de un árbol, se suponía que sólo podían caminar hasta el límite, cuando las raises empezaran a sobresalir de la tierra esa era su advertencia para no adentrarse más.
El cabello pelinegro del niño parecía no hacerse peinado nunca, Dakota nunca había visto a alguien con el cabello tan n***o, su piel era algo palida y sus ojos se encontraban cerrados, su ropa era oscura, "un mini traje" pensó la niña
"¿Qué se supones que haces sentado ahí?" el chico habrio los ojos enseñando un hermoso color rojo, algo que encantó ala pequeña princesa, el niño pensó que ella saldría corriendo al ver sus ojos, pero no lo hizo, algo que aumentó la curiosidad del pequeño.
Ella era algo castaña y de ojos azules, su piel tenía un poco de color, sus mejillas y manos estaban enrojecidas por el frío, las mujeres que el pequeño conocía eran todas parecías a él.
Algo que le pareció gracioso al niño fue su ropa, un vestido rosa pastel, tenía una chaqueta no muy bien abrochada y su gorro de lana estaba mal puesto al igual que sus calsetines.
"¿Quien eres tú?" respondió sin despegar la vista de la extraña chica.
"Soy Dakota Phoenix Maxwell, hija del rey y la reina y futura reina, ¿y tu quien eres?" la niña sonrió, le gustaba un poco presumir su apellido
"Soy Carver Egio Miller, hijo de mis Padres y heredero de su fortuna, ¿cuántos años tienes princesa?" a ella le molesto ese apodo, aun que en cierta parte no lo era, pero por su tono de burla era evidente
"tengo diez años, ¿y tu?" la niña se sentó sin acercarse demaciado al inicio del bosque, y el niño se acercó un poco más.
"tengo once años, aunque pronto cumpliré doce"
"mamá dice que los niños que entran a los bosque son malos, ¿tu eres malo?" la pregunta de la princesa logro confundir un poco más al chico, el negó
"mi madre dice que las personas que no tienen los ojos rojos son malos, ¿tu eres mala?" ahora era el turno de ella negar, la palabra que Carver asemejaba con ella era extraña, y la palabra de Dakota era malo
Ese fue un inicio de una gran amistad, mientas crecían ellos segúian viéndose en el mismo lugar ala misma hora, se mantenían en secreto por miedo a que los alejaran, pero todo tiene su fin, ¿no?
El reino de Vitea era manejado por Dexter y Elizabeth Maxwell, y en un futuro sería de Dakota, aquí no era importante si era hombre o mujer, solo el mayor tenía el gran cargo de manejar todo un reino.
Las familias como máximo Solo podrían tener hasta cuatro hijos, el primero heredaria el puesto de sus padres, el seguinte manejaría el dinero, el penúltimo tendría algunas tierras de la familia o reliquias y prácticamente el menor tenía las sobras.
Pero en este caso Dakota tendría en mando y Dreven tendría a los gerreros. Cada uno en un mando importante, algo que anhelaban no tener.
Las familias de todo tipo siempre querían el Poder, riquezas y magia de la realeza, algo que sólo podrían obtener las personas con el poder de la corona.
Algo que nunca fue fácil, los susesores ala corona siempre fueron astutos y inteligentes al decir con quien se casarian, y eso significó que no importaban las fiestas, bailes y comidas, ellos elegían ala persona que logrará que su corazón estuviera acelerado por mucho tiempo, y sus manos suden, que su magia aumente.
Aquí lo que hunia las dos almas era la magia, algo que ellos llamaban Magia del destino o simplemente destinado o destinada.