PVO Natalia. Mi corazón latía desbocado y el pulso se me aceleró cuando Bastian comenzó a besar con devoción mi cuerpo, mis labios, como si estuviera desesperado, ansioso y deseoso por tomarme, hasta que finalmente abrió mis piernas y su roce me paralizó. Quise negarme, apartarlo. Si esto hubiese pasado antes de descubrir su mentira hubiese sido la mujer más feliz, pero ahora no quedaba más que el miedo a lo que ya no debería suceder. Bastian me había engañado. Esa era la verdad y yo me sentía temerosa de que esto se saliera de control. Ni siquiera los pretextos o esa extraña llamada de madrugada lo detuvieron, entonces entendí que ya nada lo haría. _¿Porque Natalia?¿Porque intentas huir de mi?¿Acaso ya no me amas mi cielo? Como podía responder si me estaba marcando con su boca de

