Luka. —Vladimir llama al médico, lo quiero ya mismo en la mansión—ordeno mientras sostengo a la madre de mi hijo a punto de caer al suelo. —Si señor ¿quiere que le diga a algunos de los boyevik que cargue a la señorita hasta la camioneta ?— pregunta. — NO, yo mismo la llevaré— respondo y Vladimir solo me mira sorprendido, a mi me importa una mierda lo que esté pensando en este momento. La subo a la camioneta con cuidado, está blanca como un papel, estoy seguro no haberla visto comer nada durante todo el vuelo y eso sumándole las emociones fuerte han hecho que su presión colapsara. —A la mansión Dmitri—ordeno. —Sí señor — responde el chófer mientras yo miro detenidamente a la mujer inconsciente que ya se a mi lado. Pareciera tan inofensiva quién diría que detrás de esa cara inocent

