Hmmm… Tengo que inventarme algo, no puedo dejar a la chica con la duda, es claro que observaron mi anillo y ahora pensarán que estoy pasando por un rompimiento. —Tranquila, es que mi esposo está de viaje y me hace mucha falta, pero no todo es malo porque quiero sorprenderlo y darle una sorpresa —y alejo toda tristeza, no puedo quebrarme delante de desconocidas. La chica Isabel viene a mí, me señala el lugar donde debo ponerme cómoda, tras respirar hondo asiento y camino hacia la el lugar donde ella empezara a trabajar. Tomo asiento, y me quedo perdida en el instante que mi mirada se clava en mi reflejo. ¿Esa soy yo? Las bolsas de ojeras que tengo en mi rostro hacen que me vea como un monstruo, mi rostro demacrado provoca que las personas que me vean con lástima y… —Quedará hermosa, n

