*** Una sola palabra salió de mi después de un momento romántico y de estar arrullada en sus brazos. Otra vez lo volvimos hacer, al parecer esto se está transformando en una enorme costumbre, y eso es lo que no quiero. No quiero depender de él. —Volveré a salir y en una semana tendré un viaje y será más de un mes —masculla con voz ronca, lleva su mano derecha hacia mi cabello y lo empieza acariciar—, no quiero dejarte, pero tampoco puedo llevarte, lo único que te pediré es que no confíes en nadie más que mi nana y tu abue. ¿Qué? Estoy procesando esto… Me está diciendo que no debo confiar en nadie, ¿por qué? Comprendo eso que se tiene que ir por su gran trabajo, pero eso que no confié en nadie. Ah, me deja mal porque me confirma que hasta en su propio terreno estoy en peligro. —Cuando

