¡Y buen sexo! Sin embargo, que es lo que tienes en la cabeza, como pude decir eso. Salgo corriendo de la tensión en la que se encontraba, mi corazón quiere salirse y desgraciadamente mis piernas flaquean. Pensando bien lo primero que pensaba era salir corriendo de aquí, pero ahora que he visto esa escena erótica me siento con la responsabilidad de protegerlos mientras esa señora le dice a su esposo que le ha sido infiel. Por eso voy corriendo a la habitación de Alexander, tengo que entretenerlo para que no salga de la habitación y menos quiero que contemple a su madre con unos de sus empleados. Ese rizo es un puto, no puede ver v****a cuando ya la quiere meter, ¡no sé qué es lo que le ven! Con los nervios de punta entro a la habitación del mafioso, pongo el seguro porque no quiero que

