Alexander. ¿Qué es lo que trama? Mi pene se mueve por debajo, suspiro, siento como está dura, ella me excita. Ella me señala la puerta donde está la biblioteca, asiento y ambos nos dirigimos ahí. Le agarro de la mano y a paso rápido llegamos a la biblioteca, cerré la puerta con seguro. —Te deseo, quiero probar el toque del mafioso —jadea. Después de esas palabras, la agarré por el cuello y la giré de un fuerte movimiento, empujándola contra la puerta. La miré a los ojos, está ansiosa, deseosa, ¡le gusta! Me acerqué a sus labios, le agarré el labio inferior y ella gimió. Sus manos colgaban libremente a lo largo de su cuerpo, y sus ojos se clavaban en los míos. Es bonita, tan femenina, preciosa, me quedo corto al describir lo que está frente a mis ojos. —Aléjate un poco, voy a darte

