Una parte de mí ya estaba imaginando una gran celebración de boda, con el pastel exagerado de más de veinte pisos o de todo el banquete que está a la mira de cualquiera, no olvido la calidad de licor que hay, pero todo se esfumó. Waooo… La sala está completamente asolada, en solo la entrada de la casa puedo ver a cinco hombres esperándonos. ¿Dónde está Alexander? —El señor está en el auto y las maletas de la señora también —escucho la voz de cobra detrás de mis pasos, me detengo al recordar que he dejado a mi abue, pero también estoy nerviosa porque el maldito cobra me había dicho que el vecino estaba… ¡Basta con el vecino! —Abue —llamo a mi abue y ella niega con la cabeza, me dice que me tengo que ir con mi esposo mientras que ella se irá con mi suegra, ¿qué? No es tiempo de discutir

