—Suspiraste mujer y eso me dice que te ha encantado el sexo que tengo entre ese hombre y yo —me suelta una palmada sobre el hombro—, lo de nosotros es perfecto, pero todo se terminara. Uuuuyyy… Eso lo dudo. Como es posible que esta mujer me diga que ya no sucederá, es como si un adicto me dijera, ¡dejaré el vicio! Nooo… Tiene que rehabilitarse y por lo que veo a esta mujer le gusta el sexo rudo y no se conforma con el pene, sino que quiere v****a. Uuuuuffff… Que caliente. —Con mucho respeto, ¡no me jodas! Me has dejado caliente, eso es pervertido, loco y excitante y me gusta, pero… —¿Qué? —¡¿Por qué un puto palo?! Me tienes que decir que sentiste, bueno, sé que tus gestos y tus gritos decían más que mil palabras —pauso el video porque no quiero seguir viendo, de por sí ya estoy húmed

