— Déjame pasar, no tengo toda la tarde para regalarte. Vaya, al parecer tu sirviente te hizo llegar bien el mensaje. — Christian le abrió paso a su casa, aquella que ya llevaba tiempo sin pisar y fue directamente a sentarse en el sofá de color opaco en la sala. Aproximándose a ella tomó asiento justo al frente. — ¿Qué querías? Vestía de colores neutros y cómodos, algo desaliñado pese a saber que estaba recibiendo visitas, el hecho de no ver a Darlene saliendo de algún sitio de la casa le hizo pensar en que seguramente no estaban ninguno de sus padres. Y Se lo confirmó el mirar a Jess pasando de una habitación a otra a medio vestir. — ¿Metiste a esa zorra en tu casa mientras tus padres no estaban? — Agradecería que no uses tus improperios cuando te refieras a mi novia, yo no me e

