Recordaba aquello como si hubiera sucedido apenas el día antes. Era un niño, la escena lo ubicaba cuando sus padres adoptivos lo miraban con gesto de desaprobación. Daphne y Augusto Salvatore -La pareja que antecedieron a Darlene y Christopher- se cruzaban de brazos. — Ya les dije que yo no tengo las medicinas de mamá... — El pequeño Christian sollozó, mostró sus manos sucias de tierra por estar jugando afuera, vacías de cualquier píldora. — Estoy seguro de que fueron ellos ¡Me quieren inculpar! ¡Augusto! ¿Permitirás que este...Mangurrián hable así de nuestros hijos? — La señora sacudió del saco a su marido — ¡Dile algo! Aquel hombre de cabellera castaña con destellos dorados se agachó hasta la altura de Christian — Hey campeón, no tienes por qué llorar ¿De acuerdo? — El señor limpió

