BRITNEY Regrese sola a casa, seguía incrédula que Jackson me hubiera pedido una cita, ¿Por qué yo? ¿Acaso se quería burlar de mí como todos? Estoy abriendo la puerta del congelador buscando una cerveza fría, cuando mi hermano entra por la puerta y se pone una mano al pecho en tono dramático. —¡Gracias a Dios! Juro que por un momento pensé que la lagartija esa — Yo solo niego con la cabeza, a veces parece que el fuera mi padre y yo la niña pequeña que necesita que la rescaten. —Solo quería caminar un poco y como no traje teléfono además que las malditas antenas no funcionan bien aquí. Le lanzo una lata de cerveza y me siento con él en el sofá de la estancia. —¿Estás bien? — Me pregunta para abrir su lata y darle un sorbo, ¿Estás bien? No la verdad no me siento bien, tene

