ZOE Cuando ella me dijo que él estaba en una estación juro que sentí un maldito dolor en el pecho, cuando me descontrole y lo bese porque tenía que reconocer que esta atracción que sentía por él ya era demasiada, era tanto que mi mente no me dejo reaccionar y de mí salió un vamos a otro lado, yo no soy así, yo normalmente soy una mujer pensante, cuidadosa, que mide cada paso que da, pero termine rendida ante su aire de macho alfa, de hombre rudo y serio, quería ver sus defensas tal cual cayeron las mías, pero justo cuando me tenía de la mano y salíamos por la puerta de emergencia le llego un mensaje de texto. —Si no fuera importante, juro que no dejaría esto pendiente —¿Estás hablando en serio Sebastián? Sabes que olvida lo que paso, sufrí un lapsus, solo velo de esa manera.

