Narra Anna
— Él será mi ... ¿Tutor? — expresé confusa.
No podía creer lo que escuchaba, cuando dijo que tenía el candidato perfecto se refería a ... Tyler.
— Cuando he aceptado ser su tutor, ni siquiera me habías dicho nada de esto, solo me arrastraste hasta aquí — expresó Tyler.
— Tu eres muy inteligente así que le puede ayudar en los estudios a Anna — le dijo mi tía a Tyler.
— Pero mamá, no sabes el cerebro que tiene ella, es imposible, yo no hago milagros — destacó mientras me miraba.
— Pero tú eres un genio, acaso … dudas de tu habilidad — expresé en forma de desafío.
— Claro que no, dudo de la tuya — respondió.
— Vas a ser su tutor, si o si — indico mi tía a Tyler.
— Pero … ya te dije que es imposible que ella aprenda — refutó Tyler, ante aquello mi tía le dio una mirada asesina.
— Esta bien, mañana comenzamos las clases en las noches — expresó por último Tyler antes de salir de la habitación.
Enserio había aceptado ser mi tutor, era imposible, estaba segura de que no me iba a ayudar.
Estaba sorprendida, pero al mismo tiempo estaba feliz, porque iba a pasar más tiempo con él, íbamos a estudiar juntos.
. . . . . . . . .
Al siguiente día transcurrió la jornada de clases como de costumbre, pasaba tiempo con mis amigas y con Tomás, a la hora de salida él siempre me buscaba para llevarme a casa, era un gran amigo y siempre me trataba muy bien, sin embrago le inventaba alguna excusa para que no me acompañara, nadie se podía enterar que vivó en la casa de Tyler.
Al llegar la noche Tyler vino a mi habitación para estudiar, nos sentamos en una mesa que hay en mi habitación para después revisar los libros.
— Eres muy lista no, quieres que te ayude a estudiar para ingresar a los 100 mejores y también que te cargue en mi espalda — expresó Tyler mientras me miraba.
— No, si me ayudas a estudiar olvida la apuesta, solo ayúdame a mejorar mis notas e ingresar a la lista de los 100 mejores — indique en forma de súplica.
— Iniciemos con matemáticas — indicó dando un suspiro — que parte no entiendes —
— mmm, pues ... — al escuchar eso no sabía que responder, pues la verdad no entendía absolutamente nada.
— Ya veo que no entiendes nada, rayos en que me metí — murmuró en forma de quejido.
En ese momento comenzó a explicarme mientras miraba el libro, sin embargo, yo estaba distraída mirándolo, estábamos los dos solos en la habitación, él sentado a mi lado, no podía dejar de admirar lo guapo que es, su cabello castaño oscuro, ojos color marrón, tez blanca, todas sus fracciones que en conjunto lo hacían ver muy guapo, cada vez que lo miro no puedo evitar enamorarme más de él.
— ¿Entendiste? — pregunto Tyler lo que hizo que saliera de mis pensamientos.
— Ah? Pues… — no sabía que decir, no había prestado atención a ninguna palabra de lo que había dicho.
— Deja de soñar y presta atención — indico mientras me daba un golpe leve en la cabeza con el lápiz.
Nuevamente comenzó a explicarme, sin embargo, solo me dedique a observarlo, después de las explicaciones que realizó a las cual no preste atención, sobre una hoja escribió unos ejercicios para que los resolviera.
Al terminar la tutoría me realizo un horario de estudio, ahí estaba marcado que materias estudiar en cierto horario, estaba decidida a poner de mi parte, le iba a demostrar que no soy tonta como él lo dice, y que con esfuerzo puedo ser alguien adecuada para él.
Después de que me rechazara frente a todos y de lo mal que me ha tratado, hay momentos que simplemente es diferente conmigo, me trata de una forma más amable lo que hace que me enamore aún mas de él, por lo que no me iba a rendir con él, iba a esforzarme para ser mejor y que así no exista mucha diferencia entre nosotros.
Pasaron los días, en el instituto ya no me distraía conversando con mis amigos, sino que pasaba estudiando, prestaba atención a las clases, repasaba en los tiempos libres, en la casa me dedicaba a estudiar o cuando iba al restaurante de mi papá igual llevaba mis libros y me sentaba a estudiar, por último, en las noches recibía las tutorías con Tyler.
Pasaban los días y con la ayuda de Tyler ahora entendía mucho mejor los contenidos, ya faltaba poco para los exámenes, desde que comenzó a ayudarme habían pasado tres semanas y para mi mala suerte, hoy era el último día que me iba a dar tutorías, era el último día que iba a pasar tiempo a solas con él y que podía admirarlo de cerca.
— ¿Ya estás lista? — expresó Tyler entrando a mi habitación lo que hizo que saliera de mis pensamientos.
— Si, te estaba esperando — respondí.
Tyler se sentó conmigo en la mesa de trabajo, para después buscar un libro y comenzar con la explicación, yo solo me dedique a observarlo sin prestar atención a lo que decía, si, muchas veces prestaba atención a sus explicaciones para poder comprender los contenidos, pero en otras ocasiones no podía evitar distraerme mientras lo observaba.
Después de la larga explicación, al igual que estos últimos días, Tyler me dio una simulación de examen para que la realizara.
Tome la hoja y comencé a resolverla, no podía creer que entendía todos los ejercicios cuando antes ni siquiera podía resolver uno, después de un tiempo al terminar el examen de simulación me di cuenta que Tyler tenía sus brazos sobre la mesa y su cabeza apoyada en esta, estaba dormido, al darme cuenta de esto lentamente me acerque a su cara hasta que solo centímetros nos separará — de verdad que es muy guapo y así dormido parece que fuera una persona tranquila y no un idiota como muchas veces suele ser — pensaba mientras lo observaba.
En ese momento Tyler abre los ojos, nuestras miradas se conectan por un segundo a esa corta distancia, en ese momento reacciono y me alejo rápidamente de él, Tyler se levanta de un solo golpe mientras se toca la cabeza con sus dos manos para luego acostarse en la cama que hay en la habitación, después cubre su rostro con una almohada.
— ¿Qué tienes? ¿Te duele la cabeza? — pregunté debido a como reaccionó — espera deja buscar medicina —
Narra Tyler
Al irse Anna a buscar medicina quite la almohada de mi rostro mientras daba un suspiro.
Eso estuvo cerca, pero … qué me pasó, sentí como mi corazón comenzó a latir rápidamente al tener a Anna tan cerca, debo estar loco ¿Que me pasa?
En ese momento llega Anna con la medicina.
— Esto es medicina, toma — expresa Anna mientras estira su mano con la medicina.
— Estoy bien, no la necesito — respondí.
— Seguro, pero .. estas caliente — expresó ella mientras coloca su mano en mi frente — además tienes las mejillas rosadas ¿seguro no es fiebre? —
— No es, mejor me voy a mi habitación — respondí mientras me levantaba
— Espera — dijo Anna mientras me tomaba del brazo con la intención de darme la medicina, sin embargo, ella tropieza con la silla lo que hace que ambos perdamos el equilibrio y caigamos.
Ella cae sobre la cama y yo encima de ella, nuestros cuerpos estaban juntos mientras nuestros rostros solo lo separaban centímetros, al verla tan cerca, su cabello castaño claro, observar esos ojos color miel, su tez blanca, es muy hermosa. Sentí como el tiempo se congelo a nuestro alrededor mientras ambos nos mirábamos fijamente, mi corazón latía muy rápido, tanto que pensé que en cualquier momento se saldría de mi pecho, mi vista recorría todo su hermoso rostro hasta que se quedó fija en sus labios rosados, en ese momento reaccione y me levante de un solo golpe.
— Me voy a mi habitación — dije antes de salir casi corriendo de la habitación de Anna.
Que rayos me pasa ¿Por qué me pongo tan nervioso al lado de ella? ¿Por qué mi corazón late tan rápido y me siento tan extraño? debo estar volviéndome loco.
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