En ese momento solo pude mirar sus ojos azules que juraría que brillaban de la emoción por haber logrado tenerme donde quería, es cierto que no tengo muchas opciones, pero algo que había aprendido en la facultad es que hacer trato con desconocidos es una idiotez bastante peligrosa, que podría costarte muy caro. –Creo que eres lo bastante inteligente para saber lo que te conviene–Afirma tendiéndome un bolígrafo–Firma. –Tienes razón soy lo suficientemente inteligente como para no firmar algún acuerdo sin leerlo antes–Sentencio tomando el bolígrafo y dejándolo en la isla para luego tomar el documento lo escucho suspirar cansado, pero ignoro su prisa. Leo con detenimiento el contrato y contiene que no debo hablar bajo ningún concepto de lo que ocurrido parcial o totalmente con ninguna perso

