Leonardo Vamos en la camioneta con Mateo, mientras él me cuenta como van a entregar la mercancía mañana, quienes serán los que asistirán. Muevo mi cabeza asintiendo todo lo que él me dice, hasta que veo que él cierra la computadora y me mira inquietante. —¿Qué sucede? no es normal que estés tan disperso —me dice, ruedo mis ojos porque me fastidia que me evaluen como si yo necesitara un puto terapeuta. —Sol estoy pensando, necesitamos expandirnos más, lo ideal es que pudiéramos hacer negocios con los Bianchi —le dije, con mi entre cejo fruncido. —Sabes a la perfección que tu padre odiaba a esa familia, que lo que menos quería era unirse algún día con ellos, en especial por todo lo que pasó años atrás con las dos familias, no puedes olvidar eso. —Él me mira, mientras me habla, intenta

