Ana Es un maldito infierno, no entiendo por qué nos emboscaron, pero de algo si estoy segura, nadie absolutamente nadie es rival para mí. —¡Ana agáchate! —grita Lucas. Levanto mi mirada y sonrió él como siempre salvándome las espaldas. Solo que una gran explosión hace que todos caigamos al piso, lo primero que pienso es en mi padrino, él no está en condiciones para estar en medio de este maldito infierno. Me levanto aún aturdida y veo como varios hombres vienen hacia nosotros, miro mis manos, pero ya no tengo mi arma,” Diablos" levanto mi mirada, la verdad estoy perdida —¡Toma! —Giro mi cabeza al escuchar la voz de Leonardo, quien tiene un arma en sus manos y la estira para que yo la tome. —¡Gracias! —respondo, vuelvo y me giro y sigo disparando. Agradezco a todas las clases que L

