Narración por Elizabeth
Llegue a mi casa y en la sala estaba mi madre leyendo una revista de odontología, sonreí al mirarle y salude
- Hola, mamá ¿Esta Kael? –
- ¿Y eso que preguntas por tu hermano? – sonrió divertida y después dijo – está en su habitación ¿Qué tal estuvo la acampada? ¿Se divirtieron? –
- Demasiado madre, fuimos a nadar al mar y comimos malvaviscos, fue perfecto –
Esta sonrió feliz, camine hacia mi habitación a dejar las cosas y tome la lámpara para ir rápido a la habitación de Kael, entre corriendo como niña pequeña, este estaba sentado en su escritorio, rápidamente cerro su laptop y me miro con una ceja alzada
- ¿Qué mosco te pico? ¿Qué andas haciendo? –
- Quería preguntarte algo Kael, no creo que te tome un minuto –
- Se toca a la puerta querida –
Asentí frunciendo los labios y después dije
- Bla, bla, bla, bien Kael ya hablando bien, fui a nadar con las chicas y nos encontramos esta lámpara, quizá le pertenece a alguien de la fundación, podrías decirnos si descubres de quien es, así nosotras podríamos entregarla –
Este alzo una ceja y después dijo mientras la tomaba
- Esta lámpara es una lámpara marina, de investigación, y solo una persona de toda la ciudad se encarga de eso por ahora, así que creo que le pertenece a él, pero dudo mucho que la eche de menos –
- ¿Por qué? –
- Se trata del fundador, yo le vi varias hace unos días, el sale solo a bucear en su bote, e investiga la vida marítima para destinar fondos, es el gran biólogo marino de la ciudad Morgan Hopkins, y las que les destina a los buzos son distintas –la encendió y vio la luz – como lo imagine, mira, este tipo de luz no es la común, estos en afirmativo diría que le pertenece a Morgan –
- Entonces debo ir a entregarla –
- Si quieres lo hago yo, mañana debo ir a las oficinas –
- Caro quiere ir conmigo a entregarlo así que no te preocupes, iremos nosotras, muchas gracias Kael –
Este me miro algo confundido y solo me observo al salir, al llegar a mi habitación marque rápidamente a Mariana
- ¿Ya supiste? –
- Si, llama a las chicas, mañana iremos a entregarla a su oficina –
- ¿Crees que él sepa algo? –
- Eso iremos a investigar amiga, ese es el plan –
Converse por un rato con Mariana, esperaba con ansias el día de mañana, por ahora me dedicaría a buscar el atuendo perfecto para mañana.
Al despertar decidí tomar una ducha con agua tibia, lave mis dientes y mi cara, al secarme ya me tome mi tiempo para maquillarme un poco, me puse mi traje de baño porque en la tarde saldría con las chicas a nadar, y sobre este me puse un vestido de tirantes color celeste, me mire al espejo, lucia perfecto; baje a la sala
- Buenos días, Lizzy ¿Saldrás con las chicas? –
Asentí mientras tomaba un pan tostado con jalea de uva y jugo de naranja, lo consumí rápidamente y después añadí
- Queremos disfrutar al máximo estas vacaciones mamá y por eso mismo debemos aprovechar el tiempo –
Esta me dedico una sonrisa y continúo almorzando mientras leía un libro, al salir de la casa ya estaba afuera Mariana y Melissa
- Caro nos vera allá junto con Sofia –
Dijo rápidamente, yo asentí y conversamos durante todo el camino, Melissa no dejaba de mencionar lo coqueta que lucía, solo me causaba gracia; Al llegar al lugar afuera estaban Caro y Sofia, rápidamente las saludamos y decidimos entrar, era una oficina muy bonita, tenían un hermoso estanque artificial con muchos peces, miraba todo atentamente, parecía un lugar realmente bonito y al parecer las chicas también habían quedado fascinadas, hasta que una voz femenina nos sacó de nuestros pensamientos
- Bienvenidas a la Fundación de Rescate del mundo Marino ¿En qué les puedo ayudar? ¿Ya agendaron una cita? –
Melissa rápidamente se acercó con la recepcionista
- Hola buen día, vera nos gustaría hablar con el Sr. Hopkins –
- El está muy ocupado, ¿Agendo una cita con anterioridad? –
- Pasa que es necesario que hablemos con él, nosotras salimos a bucear y encontramos equipo de la fundación en el arrecife –
- Todo se tiene que solucionar con el Sr. Hopkins ¿Ya agendaron su cita? –
- ¡Mira! No tenemos una cita, pero no tardaremos ni unos 10 minutos, déjanos pasar –
- ¿No quiere que le agende una cita para mañana? –
- ¡Por el amor de dios! Solo será un momento –
- ¿Por qué hay tanto alboroto? –
Aquella voz masculina recién entrando bajo el umbral de la puerta me desconcertó, todas volteamos a ver de quien se trataba
- Sr. Hopkins, buenos días – la secretaria le saludo con una fina sonrisa y después dijo – estas chicas llegaron temprano y ellas insisten en hablar con usted sin una cita –
Este nos miró detenidamente, inicio con Melissa que estaba junto a la recepcionista y termino con su mirada sobre mí, me observo quisquillosamente y después dijo
- Está bien Caterine, ellas pueden pasar –
La joven recepcionista asintió, a mí me sorprendió ver a Morgan Hopkins, era demasiado joven, mas de lo que imagine, tiene una piel bronceada suave, y un cabello obscuro castaño, sus ojos son verdes, un verde como las olivas, senti que su mirada era ciertamente conocida, el vestia una camisa azul y pantalon de vestir n***o, tiene un aspecto pulcro como si jamas tocara el agua.
El miro a su recepcionista y dijo
- Llévalas a la oficina, llegare en unos minutos –
Subió a un elevador y desapareció, la recepcionista parecía un poco molesta, esta dijo
- Rápido, en su oficina esperaran –
No me pasaba por la mente lo que le diríamos al Sr. Morgan Hopkins.