Cierra el capo y me rodea, inclinándose sobre su asiento y saliendo con las llaves colgando de sus dedos. Activa la alarma del auto y vuelve a acercarse, mientras lo miro desconcertada, exigiendo una explicación. Samuel: Vamos. May: ¿A dónde? Samuel: A buscar una estación de servicio, una casa o algo (dice mirando a su alrededor). May: Pará, ¿vos pensás dejar el auto acá? (Cuestiono asombrada). Samuel: ¿Y qué otra cosa puedo hacer? (Responde con tranquilidad). May: ¿Esperar que pase alguien y nos…? Samuel (me interrumpe): Un desconocido jamás nos ayudaría. May: ¿Y el seguro? (Pregunto, levantando ambas cejas). Samuel (saca su celular y me lo muestra): Sin señal. Suspiro, exhausta y el comienza a alejarse, metiéndose en los campos verdes que rodean esa ruta desierta. Tras dar unos

