—De acuerdo, pequeña mentirosa, vas a dejarme el trabajo pesado a mí y te quedaras en esta silla, te daré algunos documentos para que los revises, pero te tomaras las cosas con calma— mordí mi labio, sintiéndome descubierta — si te veo mal o siento que estas enfermándote, iremos al hospital y no chistaras por eso— estaba sobre entendido que pasaría si me negaba o me excedía más, no podría regresar a trabajar en la empresa. Con mis padres aquí, teníamos mucho apoyo y él estaba esforzándose para hacer mi vida más sencilla, era maravilloso, me hizo pensar en cuando me propuso matrimonio. Traté de calmarme para no convertir esto en una guerra, es evidente que se preocupa por mí, el agente que conocía mi padre se encargó de que las cosas fueran más sencillas, hizo las respectivas verificacion

