Para cuando llegue a la enfermería Andrew ya no se encontraba ahí, me sentí perdida y una ansiedad que no experimente antes cruzo por mi cuerpo, nunca había estado tan asustada en perderlo de vista, comencé a sentir lo que le paso poco después que me enfrentara a aquel maleante. —Estuvo esperándola, dijo que iría a su oficina mientras usted estaba en la llamada— pensé que debía entonces acudir a sus brazos, necesitaba a mi hombre. Mi corazón latía con fuerza en mi pecho, la ansiedad parecía cruzar mi cuerpo a gran velocidad, tenía que encontrarlo lo antes posible. Sonreí de mala gana y le di algunas palabras a la enfermera para despedirme, también le di instrucciones en caso de que el volviera a buscarme. Comencé a recorrer piso por piso en su búsqueda, pensé en ir directo a su oficina,

