—¿A qué te refieres? — su tono no era nada amigable. —Haría lo que sea para proteger a mis hijos y a quienes amo, sin importar quien se ponga en el camino— declare con mi voz más determinada. Mi tío me dio una mirada de desprecio, sin duda entendía la amenaza que estaba lanzándole y no le hacía nada feliz que me arriesgara a tanto para poder castigarlo, si tenía razón, él es el cerebro de la operación, si logro entenderlo mejor o neutralizarlo pondré nuestras vidas encaminadas a su curso natural. —¿Tratas de intimidar a un hombre como yo? — puso sus manos sobre su amplio pecho, por encima de su gran barriga, tuve la sensación que buscaba verse intimidante de forma pacífica, podía sentir miradas sobre nosotros, alguien más estaba escuchándonos, debía ser precavida. —¿Amenazar? ¿Yo? — pu

