Santino Sentir su abdomen plano, me gusta, comienzo a subir poco a poco su pijama, sus ojos me miran expectantes. Mi teléfono suena, y no puedo evitar gruñir con frustración, extiendo mi mano, tomo el celular y me pongo en pie. —Mierda—Digo con frustración, está mujer me está haciendo perder el control y la cordura. —Bueno—Contesto con voz seca, me dirijo a mi closet para vestirme, necesito salir de aquí, como sea. distraerme, ir al trabajo, o simplemente golpear a alguien... tal vez le pida una mujer a mi hermano... una castaña... mierda ... —Papi, chulo—La voz castrante de Marco, su tono, y las mil formas que tiene de llamarme, logra sacarme una sonrisa —Dime que ya vas camino a Nueva York...—Le digo con algo de irritación —Algo mejor, mi chiquito—Me dice —¿Mejor? —Estoy en

