Tomando acción

1953 Words
Santino —Te casaste con mi hermana, en las putas Vegas—Me dice Karim y la sangre, el alma y el raciocinio se va de mi cuerpo. No le tengo miedo a Karim, en general no tengo esa capacidad de sentir miedo, entre otras emociones. Pero si siento un sabor amargo al saberme casado… ¿Cómo es eso posible? Tendré que hablar con Marcello. —¿Qué? Es broma ¿No? —Le pregunto levantando una ceja con incredulidad, pero la dureza en su rostro refleja que no es broma. —¿Crees que mi hermanita o yo tenemos cara de chiste? —Me dice con su mirada fría. Esos ojos tan obscuros podría ser la entrada al infierno, pero yo solo ruedo los ojos y le termino dando una sonrisa demasiado burlona —Nunca dije eso—Suspiro, miro la vista que se nos presenta, una vista privilegiada de Dubái, he venido pocas veces aquí, a hacer justamente negocios con él, no de forma directa, Karim no es de las personas que atiende sus tratos con extranjeros, por seguridad. Y lo entiendo yo por eso tengo a Marcello, ruedo los ojos—Vayamos directo al punto, Karim, ¿Dónde firmo el divorcio? El chasquea la boca tres veces, negando, y su mirada dura, ahora se transforma a una de burla, de algo perverso —Esta es la cuestión, Vannicelli—Sus profundos ojos oscuros me ven con intensidad—Mi hermana no va a quedar ni como tonta, ni mucho menos como puta —Karim… yo no pienso eso… —Y sin embargo te quieres deslindar como si eso pensaras. —Seré honesto contigo, y no lo hago para ofender a nadie, menos a tu hermana—Le digo con calma, odio dar rodeos y enfrascarme en conversaciones que me quitan el tiempo—En las vegas, no tengo una maldita noción de lo que sucedió, no conozco a tu hermana, o mas bien no la recuerdo, no recuerdo casarme, y en cuanto regrese de este viaje, tendré que hablar con mi mano derecha. No sé si quiera si me cogí a tu hermana… estaba lleno de alcohol y droga—Lo veo levantar una ceja, pero no me importa—Por lo que de verdad firmaré el divorcio y si lo deseas puedo darte alguna compensación —Escúchame bien Vannicelli, no me ofendas, ni ofendas a mi hermana, para tu tranquilidad su estudio demuestra que sigue siendo virgen… pero gracias a que se casaron, ella empieza a tener una reputación poco favorable. Y hay dos formas de hacer esto, puedo amenazar a esa hermosa familia que tienes, empezando por tu muy querida hermana, y su hijo—Frunzo el ceño cuando no menciona a Salvatore—O puedes permanecer un año casado con ella, y tu y yo podemos hablar de negocios Esta vez mi mirada se vuelve tan curiosa que incluso Karim sonríe, sabiendo que captó mi atención. —¿Negocios? —Sonrío —Si, yo necesito mover mercancía a Italia y Estados Unidos… y honestamente no confío en Massimo —Nadie lo hace —Pero tu tienes un acuerdo de paz —No me quieres de esposo de tu hermana, Karim… conozco tus costumbres… y yo… no soy… —Conozco tu reputación—Se ríe bajo—Todo mundo la conoce —Ah—Es todo lo que digo, no me puedo ni quiero ofenderme, porque sé perfectamente como soy, me gustan las mujeres, coger, la intensidad, la variedad… Soy italiano… ¿Qué espera? —Quiero que mi hermana permanezca intacta—Me dice y no puedo evitar soltar una carcajada —¿Estas consciente que me pides un año de celibato? —No, te pido solo que la respetes, si vas a tener amantes, se discreto, no embaraces a otras, ni te enamores de otras… solo… trátala bien… ella ha sido educada con cariño, es la princesa de la casa… Pasado un año, serás libre… y tendrás un socio comercial en Asia, y alguien que te respaldará si decides ir contra Massimo… Suspiro, dirijo mi mirada a la ciudad, pensando en lo que representa una unión con la mafia árabe, los potenciales negocios que puedo hacer con él. entrecierro los ojos un poco por que me deslumbra un poco el sol. —De acuerdo, me llevo a tu hermana—Le digo—¿Esta lista? —No, te la enviaré en un par de días, necesito apaciguar un poco la reputación que ha estada circulando sobre ella. —De acuerdo—Le digo con calma —De ahora en adelante nuestra conversación será directa… —Por mi esta bien—Le digo, poniéndome en píe, el ace lo mismo que yo, se levanta y me extiende la mano, yo la acepto, cuando me va a soltar se la aprieto mas fuerte, para evitarlo—Cuñadito—Le digo con burla, pero mi tono es de advertencia, mi rostro se ha transformado en uno frio, calculador—Si vuelves a amenazar a mi familia, aun de forma indirecta… el que terminará cortándole el cuello a tus hijos, soy yo… El levanta ligeramente las cejas, con sorpresa, después sus labios se curvan en una sonrisa cómplice, asiente. —Lo mismo si me entero que le tocas un solo cabello a mi hermana…—Me giro después de soltar su mano—Por cierto, se llama Nayla —Lo sé—Respondo, señalo la hoja del acta de matrimonio que esta sobre la mesa—Espero que su nombre sea acorde El me da una mirada maliciosa, se que esconde algo, y en el fondo espero que no sea una mujer nada atractiva, loca, celosa, toxica o cosas por el estilo. Sé que debo devolverla intacta, pero tener algo agradable que ver en casa, es un plus. Asiento con la cabeza y salgo del lugar. Mentiría si dijera que no estoy enojado, no es que Karim me amenazara, pero me puso en una situación complicada, y mas que estaba en planes de negociar mi matrimonio con la hija de Pietro Romanov, uno de los empresarios mas respetados de Rusia, y de los pocos que tiene negocios legales. Su hija es guapa y sexy, y se mueve bien en la cama. Pero lo importante de esa unión era que podría lavar el dinero en esas empresas. Mierda. Mientras me llevan al aeropuerto privado de Karim Jabal le marco a Marcello. —¿Señor? —Pregunta al contestar la llamada al primer timbrazo —Te quiero en el puto aeropuerto —¿Señor esta todo bien? —Me pregunta confundido —Es una maldita orden —Si señor—Termina diciendo. (…) En cuanto aterriza el avión en Nuevo Orleans, bajo del jet, mi mano derecha y amigo, esta de pie con su impecable traje azul, sus ojos me miran con una mezcla de miedo y curiosidad, de dos pasos llego a donde esta, sin decir nada, le suelto un puñetazo directo en el ojo. Escucho su queja, pero no dice nada, solo abre sus ojos con sorpresa —¿Qué mierda pasó en las vegas? —Le pregunto tomándolo por el cuello, Marcello es casi de mi estatura, tal vez 1.85, ya que yo estoy por el 1.88, no soy de los mas altos, pero la gente me teme por la poca empatía que tengo. La mano no me tiembla para matar, Vito incluso ha sido testigo de mi frialdad para jalar del gatillo. —No lo sé señor, yo recuerdo tan poco como usted—Me dice confundido —Necesito que averigües cada paso que dimos… todo…—Le digo—E investiga a todos con los que hablamos… cada trabajador, cada puta, cada mesero… a todos… incluso si solo los saludamos con la cabeza… Porque por mas que Karim se porte tranquilo con la situación, me parece demasiado sospechosa esa boda ¿Por qué si ella esta intacta como terminé casándome con una desconocida? Me suena a que fue planeado por ella. Nayla Jabal Después de que mi boda con Henry se pospusiera, mi hermano Karim me mantiene encerrada, no me da razón de lo que sucede. Pero sé que el jamás me pondría en riesgo, incluso siempre estuvo al pendiente de que Henry fuera decente conmigo. La verdad es que me hacia algo de ilusión mi boda con él. He podido ver la vida normal de los americanos, y añoro un poco de su libertad, y Henry me prometió que cuando nos casáramos, me daría libertad, al menos hasta que tuviéramos a nuestros hijos. Tocan a la puerta sacándome de mis pensamientos. —Adelante—Digo poniéndome en pie sabiendo que es alguno de mis hermanos. Normalmente los sirvientes no vienen. Y mi sirvienta, y amiga, entra sin tocar. Karim entra con su semblante imponente, esta serio, y me da esa mirada que me dice que estoy en muy graves problemas, me extiende una hoja, y yo la tomo —Una puta vez te deje quitarte tu Hijab… y terminas casada… —Me dice levantando la voz, esa voz estruendosa que hace vibrar incluso las ventanas de la habitación, yo abro los ojos con sorpresa, y comienzo a leer el acta de matrimonio— y no con cualquiera, sino con uno de los putos mafiosos mas sanguinario de América e Italia. —Pero… yo… aun soy virgen… como… —No tengo idea que fue lo que pasó, pero resulta que estas casada con ese hombre—Lo miro con suplica —¿Podemos… me puedo divorciar… Henry…? —Henry no se va a enterar de esto… ni nadie… —Entonces si me podré divorciar…—Digo con esperanza —No, tu vas a pasar un maldito año casada con ese hombre… Necesito hacer negocios con él… pero tu vas a ser una moneda de cambio —Karim, por favor… no lo conozco —No es mi culpa que te embriagaras en las vegas y terminaras casada con un desconocido… —Me dice severamente, con esa voz que me deja claro que no debo opinar mas, Karim jamás me ha golpeado, a diferencia de mi hermano Abdul. Karim hace cosas mas eficientes… como matar mis mascotas, o violar a mi mejor amiga (ahora su esposa) frente a mi. Una vez golpeo a mi mejor amigo, porque casi me da un beso… no he vuelto a saber nada de él desde entonces—Él tiene prohibido tocarte, y tu no debes permitir que lo haga, y si lo hace… te quedarás eternamente con él… y por la fama que tiene ese hombre, no lo quieres de esposo… —¿Qué fama tiene? —No puedo evitar preguntar con el ceño fruncido, su mirada se vuelve fría de nuevo, amenazante, pero suspira —Es un hombre que le gustan las putas, el sexo rudo, es sanguinario, no duda en usar su puño para hacer lo que quiere, no puede amar. Dejó ciego a su propio hermano, mató a su padre, incluso mato a su amante… —No es diferente a los hombres de este mundo, Karim—Le digo y aprieto de inmediato mis labios, sabiendo que esa ofensa es también para él, que sea educada, y no tenga experiencia, sé que mis hermanos son extremadamente promiscuos, no sé porque a los hombres de este mundo les gusta el sexo rudo. Supongo que es por la adrenalina que viven día a día —Te lo advierto, Nayla, si haces un movimiento en falso… se acaba la protección que tenemos para ti… y me olvidaré de mi matrimonio con tu amiga…—Me dice con voz amarga Asiento, pasando saliva porque sé que mi hermano no dudará en matar a Azahar
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD