RILEY
La sorpresa que me lleve al ver a Nathan comprometiendose con Alicia Dankworth fue fatal y un desazón brutal. Mi corazón se partío en miles y miles de pedazos, he vivido engañada quizá cuanto tiempo.
Dudo de que Alicia Dankworth sepa que Nathan tenia novia, se veía una chica adorable, enamorada e inexperta, el malo era él.
Pero en vez de ir en busca de respuestas no encontré nada mejor que terminar en la cama de un desconocido el cual se acaba de presentar como Tarren Dankworth, el hermano de Alicia y empresario que todas las chicas admiran y enloquecen.
¿Que hice?, soy una irresponsable.
-Tarren Dankworth, no puede ser.-Me negaba a creer.
-Si, ¿hay algo de malo en eso?, ¿tan feo soy?.
-No, pero es que...ay Dios, ¿fui muy sincera contigo?.-Me sonroje.
-Si, me dijiste que Nathan era tu novio. Sientate y me diras todo.
-Esta bien.
Obedeci y accedí a lo que me pedía, si él podía hacer algo, lo minimo era salvar a su hermana de ese bastardo.
-Nathan es mi novio desde que tenía 14 años, hace un año vive conmigo y mis papás. Xavier nunca aprobo nuestra relación, ni apoyo los sueños de Nathan.
-¿Diferencias economicas?.-Muerde una manzana.
-Si, todos sabemos que la familia Laughty tiene un gran imperio automotriz y bueno yo...yo soy una simple mortal.
-¿A que te dedicas?.-Me mira con interes.
-Soy repostera y me dedico a la banqueteria, de hecho soy yo quién realizo el buffet en la fiesta de ayer.
-Con razón cuando te vi, no sabía quien eras. Y tus platillos me deleitaron, ¿los haces tu?.
-Si. Es mi pequeño y sencillo emprendimiento.
-Tienes talento en las manos, lograrias grandes cosas.
-Si pero los pobres como yo no tenemos posibilidades en este mundo. Nos toca conformarnos o esperar un milagro.
-Tonterias, las grandes mentes del mundo no tenian grandes sumas de dinero.
Mire mi celular y tenia miles de llamadas de mis papás...Dios mío me van a matar.
-Señor Dankworth me debo ir.
-Dime Tarren, ya me conociste completo.-Guiña un ojo y me sonrojo.
-Le pido disculpas por el error de anoche, no quiero que se haga una imagen erronea de mi, no suelo hacer estas cosas.
-No me pidas disculpas, ahora Nathan ardera de rabia. -Se ríe.
-Me voy.
-Te llevo, pero antes. Si quieres te puedes duchar, no creo que a tus papás le guste verte así.
-Eh tiene razón.
Él se levanta y siento las famosas mariposas en el estomago, era bastante alto y extremamente guapo.Con ese cabello rubio desordenado y ese par de ojos verdes.
Lo seguí sin recordar el camino a su habitación, con mucha verguenza entre al baño y ahí él tenia una serie de toallas y todo tipo de champú.
Abrí la llave del agua y me sumergí, lave mi cabello y mi cuerpo. Enjuague y me cubrí con la toalla...ahora que lo pensaba no tenía ropa.
Salí en busqueda del Señor Dankworth y ahí estaba sentado en su cama, verlo provoco que sintiera el deseo de volver a estar con él.
-Señor Dankworth no tengo ropa, solo el vestido.
-Si, ya lo había pensado. Ten, Alicia cada vez que me visita deja algo de ropa, aquí tienes unos leggins y unas zapatillas, ojalá calcen lo mismo. Con respecto a poleras no. encontré, pero te daré una mía y un abrigo.
-Gracias.-Respondí con timidez.
-Mientras te vistes me duchare, asi que puedes estar tranquila.
Pasa por mi lado y besa mi mejilla, intento aguantar el brinco en mi interior. Se burla y se encierra en el baño.
Aprovecho de secarme rapidamente, no quería que me viera desnuda, bueno tuvimos sexo, pero no recordaba del todo o mas bien no queria asimilar lo que entre nosotros sucedio.
Al terminar de vestirme, pase la polera por mi cabeza y tenía impregnado el olor de Tarren. Lo olí y era adictivo.
Él sale del baño y cuando pasa por mi lado, la toalla cubría solamente sus caderas dejando a la vista su perfecto torso desnudo.
Levanto la mirada tratando de ignorar de que me provocaba.
-Esperaré afuera para que se pueda vestir comodamente.-Baje la mirada.
-¿Esperar afuera?, ¿para que?, si ya me tuviste desnudo anoche.
-Señor Dankworth.
-Dime Tarren y no sientas vergüenza.No pienso mal de ti, lo que paso ya fue.
Se quita la toalla y me ruborizo, sali apresurada. No tenía la confianza para volver a verlo asi.
En menos de cinco minutos él sale hasta la sala principal de su departamento, lucía un pantalon de jeans azul rasgado de las rodillas, polera blanca, zapatillas del mismo color y un abrigo n***o. Me ve y toma de mi mano llevandome por los pasillos y ascensor del edificio.
Me sentía extraña de sostener la mano de otro hombre que no fuera Nathan. Subimos a su auto y le doy la dirección de mi casa.
Detiene la marcha de su auto justo afuera de mi casa, me despedi y pensé que esto habia sido todo, pero no. Él se baja y me sigue.
Llego hasta la puerta, introduzco la llave pero antes de poder abrir, Tarren me toma por los hombros haciendo que mi cuerpo gire y pone sus manos en mi rostro y me besa en los labios.
Fue una gran gran sorpresa, aún peor cuando la puerta se abre. Tarren me sostiene de la espalda evitando que caiga y doy un brinco hacia su lado.
Debora estaba ahí, tenia los brazos cruzados, pero cuando reconoce con quien llegue se relaja y sus facciones faciales cambian.
-¿Tarren Dankworth?, ¿que hace usted con mi hija?.
-La he traido a casa y ya me largo. Un gusto conocerlas señoritas.-Besa mi mejilla y besa la mano de Debora.
Se sube a su auto y se va. Lo bueno es que no lo volvere a ver y esto quedara entre nosotros dos y Debora.
-¿Que hacías con Tarren Dankworth?
-Mamá no.
-Mamá si, no volviste en toda la noche y de repente llegas con ese hombre el cual te besa. Tienes mucho que explicarme.
-Me acoste con él. Me acoste con Tarren Dankworth.