-Almorcé en la cocina y le dije a Jessi que fuéramos un rato a caminar, nos sentamos en las gramas está muy cerca del rio se escucha correr el agua, no traemos frutas y no puede faltar mi yogurt con cereal. - ¿No sé qué hacer? - Dice Jessi tirándose en el suelo, mirando al cielo. -Tienes que decirle, no puedes seguir ocultándoselo. -No me lo perdonará nunca. - Ella sí que está mal con lo del niño. -Eso no lo sabes, hasta que se lo digas. -Mel, no quiero perderlo. - Dice llorando. - ¿Y cuándo lo has tenido? - Creó que tendré que ser dura, tiene que bajarse de esas ramas. -No quiero dejar de verlo y sentir sus caricias. -Bien Jessi, creó que solo estás pensando en ti ¿y él niño no tiene derecho de saber quién es su padre de sentir ese amor fraternal? - Le estoy casi que, rega

