La paciencia ya no era una de las virtudes que Axel poseía y ya estaba a punto de cruzar el límite entre la razón y la locura. Habían pasado más de ocho horas desde que había ido a ver a Chris, ocho horas desde que el mentiroso de McGrath, le había dicho que le mantendría informada y aún seguía esperando esa información. Maia, la había dejado sola con el cuidado de la pequeña Gena Miller, ya que fue solicitada de emergencia por Kevin, por lo cual le pidieron que se quedara haciendo horas extras, así que no había podido salir de la habitación de la niña, a excepción de poder ir al servicio sanitario. Y para variar, se le había muerto la batería del celular. Por lo que sabía, afuera de esa habitación todo era un caos, el personal no paraba de moverse de un lugar a otro. - Hola, es hora de

