Natalia… Desperté entre sus brazos en la alfombra del despacho los dos completamente desnudos y él aún duerme abrazado a mi cuerpo, no puedo creer lo atrevida que fui anoche cómo después de haber tomado la iniciativa en cada una de las cosas que hicimos él siempre se dejó llevar , y así me pide que no me enamoré de él si es tan diferente cuando estamos solos me trata tan bien qué se me hace imposible no tener sentimientos por él , sé muy bien que para él esto no significó nada, pero para mi saber que al menos se preocupa por lo que estoy pensando o sintiendo para mí eso es muy grato. Intento alejarme un poco para luego ponerme de pie, pero él afianza su agarre en mi cadera y dice contra mi cuello _ no tengo nada que hacer hoy y debo suponer qué no tienes que ir a la universidad quédate

